Bajo el lema "Contra el paro, la corrupción, los
recortes y la represión. Por el trabajo y la democracia. Gobierno
dimisión", miles de segovianos de todas las edades se manifestaron en la
fría tarde de este sábado, 23F, en una convocatoria que unía en una sola todas
las mareas reivindicativas en 50 ciudades españolas.
En Segovia, fue la Plataforma Unitaria Contra la Crisis-Cumbre Social de Segovia
la que aglutinó la movilización, en la que se presentó la Asamblea de Parados y
en la que destacaron las reivindicaciones de la marea blanca de la Sanidad, la
marea verde de la Educación y de la recién constituida en Segovia Plataforma
Afectados por la Hipoteca.
La marcha partió de la sede de los sindicatos pasadas las 19:30 horas y realizó
dos paradas: ante la antigua sede principal de Caja Segovia y ante la
Subdelegación del Gobierno. Al fuerte malestar existente en la ciudad por el
rescate publico a Bankia tras la desaparición de Caja Segovia en la entidad,
hay que añadir que al menos cinco miembros de la Plataforma Unitaria Contra la
Crisis han sido expedientados por protestar en el hall en la pasada huelga
general del 14N. Los expedientes siguen abiertos y se encuentran en periodo de
alegaciones.
MANIFIESTO LEÍDO EN LA PLAZA MAYOR:
En primer lugar, la íntima
connivencia entre la usurera banca, que vilmente echa a la gente de su casa, y el poder político actual, al servicio de un puñado de familias, de
especuladores y vividores, de los grandes empresarios, paradigma, como estamos
viendo estos días, del fraude fiscal y el robo. Y, en segundo lugar, muestra que
además de recortarnos, de bajarnos los salarios, quitarnos las pagas extras,
echarnos de nuestras viviendas, desmantelar y privatizar la sanidad y educación
públicas, los servicios sociales, condenar a la juventud al exilio forzoso, llevarnos
a unas condiciones de vida propias del siglo XIX; además de todo esto, decimos,
quieren que estemos calladitos; que digamos “amén”; quieren ponernos una
mordaza. ¡Y eso nunca! Nos mean y quieren que digamos que está lloviendo.
¡Nunca podrán callar la
voz que se alza contra la explotación, la injusticia, el latrocinio, la corrupción
(que alcanza hasta la propia Casa Real) y la eliminación de derechos!
¡Nunca callarán nuestra
voz gritando por el trabajo y la democracia; por una nueva sociedad basada en
la satisfacción de las necesidades de las personas y no en el lucro de un
puñado de especuladores y parásitos!
¡Nunca callarán nuestra
voz cuando digamos que este gobierno es un mal gobierno, que nos ha mentido
incumpliendo uno tras otro sus compromisos electorales, que nos conduce a la
pobreza y la miseria y nos hunde más en la crisis; un gobierno podrido hasta la
médula!
¡No nos callarán!
¡Exclamamos que Rajoy y su Ejecutivo tienen que dimitir!: ¡¡¡Gobierno dimisión!!!
Pero ese grito contra el
gobierno de Rajoy y contra todos aquellos que lleven a cabo las mismas
políticas, contra las injusticias, por el futuro, debe ser un grito colectivo.
¡Juntos podemos! Separados, divididos, no somos nada. Y eso, dividirnos, lo
saben hacer muy bien. De hecho no dejan de hacerlo: dividir a los trabajadores
autóctonos de los inmigrantes; a los empleados públicos de los trabajadores de
la empresa privada; a los funcionarios de los interinos; al sindicalismo de la
clase obrera. Enfrentan a unos sectores con otros.
Ciudadanos, compañeros:
¡No caigamos en su trampa! ¡Mantengámonos hombro con hombro! ¡Unifiquemos las
luchas! ¡Unidos podemos! Con la unidad podremos hacer frente a las fuerzas del
capital y de la reacción; es la garantía del éxito.
Todos juntos:
¡Contra el paro, los
recortes, la corrupción y la represión!